A las tías y los tíos, o cualquier familiar, que votaron por Abelardo de la Espriella
Ustedes, más que cualquiera, conocen nuestro origen. Saben perfectamente la historia familiar y eso es suficiente. No somos herederos de empresarios acaudalados, ni de gerentes de renombre, ni muchos menos una familia de alto turmequé de esas que salen en portadas de revista. Antes que nosotros hubo una estirpe de campesinos, comerciantes, obreros que se luchaban cada día el pan en una fábrica, en una parcela, en un salón de belleza o entre paños y tijeras de un costurero, sin alternativa de ahorrar un solo peso. A lo sumo fueron ustedes o somos nosotros los primeros profesionales.
Nosotros que nos ha tocado lucharla a pulso, y ustedes lo han visto, hijos de la educación pública o endeudados hasta la cabeza para sacar ese primer título, somos enemigos de la injusticia social, nos duele la desigualdad. Por esta razón, de forma sencilla, nos reconocemos con esta propuesta por la vida, porque buscamos ayudar, ayudarnos entre todos, por encima de la necesidad de competir y acabar con el otro.
Es a nosotros, que somos ustedes, que luchamos desde abajo y nos hemos ganado lo que tenemos a pulso y sudor, los que Abelardo de la Espriella amenaza con destripar. Es a nosotros, que somos ustedes, que fuimos a las primeras comuniones, los asados de olla, los paseos de rio, los que Abelardo de la Espriella nos llama apátridas y jura eliminar. Esos muchachos y muchachas que ustedes han visto crecer. Que somos respetuosos, a veces peleoneros, trabajadores, amorosos, hospitalarios, hijos, sobrinos, nietos, incluso padres de familia, los que estamos bajo su amenaza de exterminio por pensar diferente. Abelardo no le habla a los grupos armados ni a la delincuencia, pretende intimidarnos a nosotros por tener una posición política distinta.
Reconocemos que estos cuatro años no fueron perfectos, hubo errores, y tenemos cosas por mejorar, pero esta propuesta se fortalece a la cabeza de una persona intachable, correcta, incorruptible, inteligente y sagaz. No queremos tener el gobierno para hacernos mas ricos, queremos el gobierno para que la gente pobre deje de serlo, para que la clase media seamos muchos más.
A pesar de esto, hemos visto en la primera vuelta, que del barrio del que salimos, las regiones de donde venimos fue altísimo el respaldo a Abelardo y se los aseguro, proviene de promesas falsas e ilusorias de personas que nunca han visto la pobreza, nunca han tenido miedo, nunca han sentido el conflicto.
Es la razón por las que las periferias del país nos respaldan, porque vieron que es posible el cambio, que las tierras si se entregan, que al viejito si le llega su salario, que se respaldan las economías populares y se entusiasman ante la posibilidad de ver un país mejor, donde se pueda vivir bacano. Obviamente siempre habrá ricos, no veo por qué no, no se trata da eso, se trata de vivir sin violencia, sin guerra, sin corrupción, en un lugar mas equitativo.
Con todo esto me interesa mostrarles que lo que me ha motivado todo este tiempo a llenar mis historias de whatsapp de imágenes, mi Instagram de reels a favor de Aida e Iván, salir a la calle a entregar publicidad o tocar un tambor, hablarle a ustedes por los grupos familiares no surge de un interés por un puesto o porque alguien me esté pagando, viene de esa emoción que me produce que todo pueda ser mejor, donde nuestras selvas sean conservadas, la biodiversidad no se vea amenazada, todos tengamos para comer todos los días, podamos opinar sin temor a perder un ojo o a ser desaparecidos.
Aunque sé que en primera vuelta pudieron votar por Abelardo, se porque los conozco que tienen un buen corazón, un corazón que se hincha con las emociones bonitas, pero que también se constriñe con la mala energía. Los invito a seguirse emocionando, a seguir creyendo, a querer para todas las familias de Colombia lo mismo que deseamos para la nuestra.
Abelardo nos convenció con que todos los políticos son iguales, pero el es el que es igual que todos, se ganó sus corazones a partir del odio. Los invito a darle una oportunidad a esa persona que a pesar de todo el mal que le han hecho no ha dejado de amar a su prójimo, que a pesar de todo lo que le dicen siempre tiene una sonrisa y mucha serenidad para resolver los problemas.
Eso es lo que quiero para mi país. IVAN PRESIDENTE. Y un abrazo así no los logre convencer.
Conversación y Debate